Las fiestas que con mayor solemnidad se celebraban en el antiguo Ribadeo eran las de Corpus Christi, San Roque y San Juan y con menos pompa que estas, organizadas por sus respectivas cofradias, las de San Pedro, Nuestra Sra. del Carmen, San Sebastian, etc. Para todas ellas se ajustaba a principio de año un gaitero encargado de amenizarlas, que se acompañaba en sus funciones de un tamborilero: el primero que citan las Actas Municipales es un tal Bartolo das Aceñas, que vino a "tañer el tamboril" con motivo de los festejos que tuvieron lugar en 1570 en honor de Ana de Austria.
E.G.F. 1971