Martes, 28 de abril de 2009
x Juan Carlos Paraje Manso/

La Villa de Ribadeo, a mediados del siglo XII, tenía establecido su núcleo principal en el barrio en el que actualmente, y por esa causa, se llama Vilavella. Tal vez por temor a las incursiones de los hérulos, suevos y normandos, que solían desembarcar y causar estragos en estas costas, y creerse más seguros en esa pequeña ensenada interior, quizá a causa de enfermedades o pestes que les aconsejó abandonar sus antiguas moradas de Porcillán y  Cabanela, o el terror causado por un infrecuente temporal marino que les movió a buscar un refugio más seguro para ellos y sus embarcaciones; las causas concretas de esta traslación, frecuente por otra parte durante la Edad Media en numerosas poblaciones costeras de Galicia, se desconocen, pero lo cierto es que los ribadenses se habían establecido un poco más al interior fundando una villa existente todavía a finales del s. XII.
En el año 1183 Fernando II concedió a la Sede Mindoniense el territorio de la iglesia de Santiago de Vigo, el cual llegaba al Puerto San Julián (Porcillán) donde comenzaba la feligresía de Villaselán.
El nombre de Santiago de Vigo perdura en estas heredades con ruinosos vestigios, en los que el vecindario todavía distingue el "Camino de los Curas" y la "Huerta de los Frailes",donde tuvo su origen, según el P. Jacobo de Castro, el convento de monjas de Santa Clara.
Anualmente se celebraba en este lugar una gran fiesta con procesión que cesó en el año 1.791, por prohibición del Obispo dado el mal estado en que se encontraba el templo, y mandando se pidiesen limosnas con objeto de repararlo.
Pero no debieron mostrarse muy espléndidos los ribadenses en ese punto, puesto que el antiguo templo cayó en ruina total y se apropió en 1.826 del solar y de las ruinas un vecino de la Alza
Hace un par de años le pregunté a don Juan Rios Soto (q.e.p.d.) de la casa "del Zacurro" (llamada también del "Armador" por haber sido propietarios de un patache) del barrio de la Alza, si era cierto que poseía algunos objetos de la iglesia de Santiago de Vigo y me contestó que, efectivamente, por haber sido un tio suyo el mayordomo del antiguo templo, y ante la ruina total del mismo, había trasladado a su casa varios objetos, de los cuales había vendido, a un anticuario catalán que le había presentado un chamarilero ribadense-varias ímágenes muy deterioradas, (entre ellas una Santa Ana) y un altar que se había deshecho antes de que pasara a recogerlo.
Conservaba, (y me prometió dejar fotografiar) las claveteadas puertas del templo, que en aquel entonces  eran las de su propia casa, un Santo Cristo y un supuesto San José originalmente coronado.
También tengo noticia de que la imagen del Patrono, un Santiago Apóstol "de a pie", fue llevado al taller de un artesano a restaurar y su paradero se desconoce.
Santiago de Vigo es hoy un conjunto de paredes desmoronadas forradas de hiedra, unos huertos de verduras, hortalizas y plantas donde florece la promesa de unos frutales y una fuente que mana incansable sobre un arcaico pilón de granito.
Publicado por a333 @ 16:50  | jcparajemanso
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