Lunes, 30 de mayo de 2016
Publicado por a333 @ 15:27  | antonio pertejo
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Resulta que mi hermano Luis (hoy jubilado) tenía un cargo importante en Coca-Cola en Madrid.

Había colocado a varios de Ribadeo y Yoni debió de enterarse y un día mi hermano recibe el aviso en la oficina de la visita de un tal Sayón de Ribadeo. Dice que lo pasen a su despacho y se levanta para recibirlo en la puerta. Mientras acompañan al Sayón, oye que viene comentando  con el conserje que era íntimo de Luis Pertejo y que habían cogido en Ribadeo muchas borracheras juntos. Lo saluda y se sientan en el despacho. Mi hermano le pregunta que le traía por Madrid y contesta que en Ribadeo había muy poco trabajo y si era posible que le diese empleo en Coca Cola. A esto Luis  le dice que bien y le ofrece las tres clases de trabajo en las que le puede colocar. En el que más se gana pero también es el más duro, se trata de acompañar al camión y realizar el reparto de las cajas pero tiene que llevar dos a la vez, es decir una en cada mano. Acepta encantado presumiendo de que a él le sobraban fuerzas, etc. Le da la dirección correspondiente, que él hablará con el encargado y le dice que comience al día siguiente.

A los quince días aproximadamente aparece Yoni en la oficina de mi hermano, quejándose de que era mucho el trabajo, que se creía más joven y en consecuencia le pide otro puesto más descansado. Luis le ofrece el estar sentado viendo una pantalla  por donde pasaban las botellas vacías y si veía que estaban algo sucias o tenían defecto de rotura, etc, tocase el botón rojo y la botella saltaría para otra cinta transportadora, en consecuencia ese trabajo no tenía ningún esfuerzo, solo el de estar atento a la pantalla. Le da las más expresivas gracias con adjetivos de que era un amigo, que era bárbaro y demás, y se marcha con una nueva dirección.

Pasan otros quince días y aparece en la oficina el bueno del Sayón, explicándole a mi hermano que en ese trabajo se mareaba de tanto mirar a la pantalla y encima al tener gafas y no ver bien, si podía darle otro trabajo.  Entonces Luis le dice “Mira te voy a dar otro puesto pero créeme que es el último que existe y espabila que ya van dos encargados que me llaman quejándose de ti por la poca atención que pones y de tus amenazas de que tengan cuidado que eres muy amigo mío y les pude caer el pelo, así que solo queda el almacén de construir o rehacer los palets” Contestación, la de siempre. “Gracias y eso me gusta pues trabaje de pintor en la construcción y sé mucho de palets y madera” Se marcha con la nueva y tercera dirección y mi hermano piensa si a la tercera sería la vencida; pues no antes de una semana le llama el encargado comunicándole que desde que entró a trabajar su recomendado, todo son amenazas y peleas. Si le llamaba “el gallego” empezaba poco menos que a pegarle, si le decían arregla este palet y coloca bien éste otro, “tú no mandas en mi” No había con quién hablar así que mi hermano le dijo al encargado que lo despidiese y no supo de él hasta que pasados bastantes meses salía del autobús en la pista de Barajas para coger un vuelo, creo que a Sevilla, y ve bajar del  avión a Yoni con un caldero, una balleta y una escoba, ante lo que a mi hermano se le pasó por la cabeza no subir a ese avión. No sé quién me contó (probablemente mi hermano) que el Sayón se había casado y trabajaba con la mujer en la limpieza de los aviones de pasaje.

Aquí dejamos al Sayón y próximamente cambiamos de personaje para conocer otras anécdotas


Lunes, 16 de mayo de 2016
Viernes, 13 de mayo de 2016
Publicado por a333 @ 15:21  | antonio pertejo
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No me acuerdo de su nombre, soltero, vivía con su madre o tía (tampoco recuerdo) y se dedicaba por su cuenta a pintar casas y chapuzas. Era de complexión fuerte, atleta. El lo sabía y en verano bajaba a las playas de Cabanela o de Los Hombres para exhibirse nadando  y, por cierto, en las fiestas Patronales solía ganar algún concurso.

Por otro lado era super feo con gafas cuyos cristales por su grosor rondarían las veinte dioptrías . No le gustaba que le llamasen “Sayón” así que nosotros que éramos bastante menores que él, le llamábamos Yoni (le encantaba), lo peor era su carácter ya que por menos de nada  se enfadaba y amenazaba así que con bastante frecuencia  había peleas que se anunciaban con bastante antelación y se celebraban en la plazuelita de Alvarez Miranda.

Los contendientes eran siempre los mismos y no doy nombres ya que viven sus familiares, pero el enfrentamiento era a puñetazo limpio y terminaban con la retirada de uno amenazando pelea para otro día. Nosotros nunca faltábamos de espectadores.

Precisamente su  físico fue el causante de lo siguiente. En aquella época no existían ambulancias así que cualquier enfermo tenía que desplazarse en taxi o coche propio  o de algún amigo. Y así pasó en este caso,  se trataba de una persona conocida que  sobre los treinta años se volvió loco y en un turismo lo llevaron a un manicomio no sé si a Castro, a Lugo. De acompañante iba un familiar y el Sayón que era vecino, ambos en la parte trasera y en el medio el enfermo por si se revolvía. Llegados al Sanatorio salieron a recibirlos dos enfermeros que me imagino serían altos y fuertes, se bajaron todos del taxi y los enfermeros empezaron a correr y cogieron al Sayón por los brazos empujándole hacia el sanatorio y el pobre Yoni forcejando y gritando que no era él hasta que el familiar y el taxista aclararon la desfeita.

Proximamente  contaré otro caso de Yoni que le pasó en Madrid.

 


Mi?rcoles, 11 de mayo de 2016
Publicado por a333 @ 19:07  | documentos asociacion
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Acta desta asamblea en galego dado que no transcurso da mesma foi leido pola nosa compañeira Charo, a Manuel María

E ata se cantou O carro pero aproveitamos para facer o paseo da praia da Rapadoira a de Llas

E sentados acordamos:

Como todolos anos recoller as herbas na tarde de San Xoan, de paso que vamos para o lugar onde celebremos a comida-cena e a asamblea de xuño.

Presentar unha proposta ao Concello para que se construia una velodromo -pista de patinaxe, nos propondremos un lugar e logo que se faga onde sexa, pero se faga xa que para os nenos está moi ben o parque infantil que está no Campo de San Francisco, pero cando estes  van crecendo para andar en bici, practicar outros deportes non hai sitios.

Saimos as catro e carto cara a Foz e as sete estabamos en Ribadeo.