Lunes, 23 de junio de 2008

 un natural de Castropol que los Servicios de Recuperación de del Tribunal de Represión de la masonería daban como natural de Ribadeo, y que Constantino Suárez nos sitúa como nacido en la parroquia de Santa Cecilia de Seares (Castropol) el 4 de octubre de 1896, fecha y filiación de los padres de Francisco (Manuel y Concepción) en la cual ambas fuentes manejadas coinciden.

El atribuir a Ribadeo el lugar de nacimiento de Caramés Riopedre, es debido a que casi nada más nacer le llevaron a vivir a Ribadeo, donde discurrió toda su infancia. A pesar del abandono en el que vivió “mis padres eran fruto de ignorancia y abandono en que les tenían sumidos los que de la ignorancia de las clases humildes vivían y viven, los que blasonan de amor a sus semejantes” y de que su instrucción educativa apenas si llegó a algunos meses, su hambre de conocimientos le fue abriendo los caminos propios del autodidacta, tarea en la cual tuvo la ayuda de “un agustino el P. Víctor Martínez”, a al vez que ejercía los más diversos oficios para ganarse el sustento.

La profesión que le era querida y conocida era la de panadero que será la que le lleve Muras (Lugo), como diría un castizo sus primeras perras se las gastó en hacerse suscriptor del periódico El Motín que dirigía un francmasón Jose Nakens; aunque la clericalla del lugar le hacía la pascua para que no pudiera leer tal soflama anticlerical.

Posteriormente arribará de nuevo a tierras asturianas a Tapia de Casariego, donde empieza a colaborar con Las Riberas del Eo, y ya más tarde llega a Gijón, aunque sigue colaborando con la prensa de la zona del Eo: Castropol, La Semana Luarquesa y Río Navia.

Su vinculación al mundo de la prensa le hace emprender una aventura, la de fundar un periódico titulado El Valle de Langreo de muy corta vida, su periplo existencial sigue dando tumbos hasta llegar a los pies de Doña María García Galán, con quien se casa en marzo de 1923, aunque a los pocos meses la deja plantada, y se va de viaje por medio España, durante dos largos años

Tras llegar de nuevo, a la par de su señora, que aún le esperaba se traslada con ella a vivir a La Felguera, y luego a Oviedo para forma parte del diario Región.

Es esa época cuando tiene contacto con la masonería, y lo va hacer a través de la logia: Argüelles nº 3 de Oviedo (1925-1936). Taller masónico problemático para su investigación, pues se carece de casi de toda la documentación que tenían en la calle Argüelles, de la cual se llevaron las jarcas falangistas toda la documentación que luego entregaron al Coronel Antonio Aranda. A esta logia los servicios policiales adscriben a todo aquél que no tiene cabida o refrendo documental en otros talleres, de ahí la dificultad de estudiarla.

Francisco Caramés Riopedre va a entrar en los misterios hiramistas, pasando por una serie de ceremonias rituales y revertiéndose del mandil blanco y con la baveta levantada en señal de que es Aprendiz (1ºGui?o, el 9 de agosto de 1928, donde toma el simbólico de Gil Blas, y da el abrazo fraternal al resto de los Hijos de la Viuda que componen el taller.

Su Venerable era el dentista Jaime Benjamín Viliesid, el 1º Vigilante lo ejercía Crisanto Alonso Pérez, que llego a ser Concejal del Ayuntamiento de Oviedo, sus compañeros de banco eran en aquel momento otro periodista Jesús de la Vallina, también Concejal en abril de 1931, el maestro Rogelio Estrada Fernández y el odontólogo Alfonso Treviño entre otros.

A esta activa logia pertenecieron: Luis Laredo Vega, elegido alcalde de Oviedo; Luciano Cimadevilla secretario particular de González Peña cuando era presidente de la Diputación, el dentista Teodoro Cuesta, o Juan Pablo García, que como abogado formó parte de los Tribunales Populares y que luego en el exilio tuvo una activa vida masónica. Entre otros estuvieron o se les vincula como miembros de la Argüelles nº 3 a José Maldonado, último Presidente de la Republica Española en el exilio, y al hijo de Clarín: Leopoldo Alas Argüelles.

Caramés fue dado de baja sin plancha de quite por falta de asistencia y pago l 8 abril de 1931, pues seguramente que sus actividades políticas dentro del ámbito socialista le tiraban más que el trabajo interno de la logia.

En 1934 será detenido por formar parte de las protestas en Sama de Langreo, y protestar por la violencia de la fuerza publica ante una manifestación que intentaba, según las fuentes policiales, asaltar la sede del Gobierno Civil.

En 1935 a través de sus artículos en el Heraldo de Madrid proseguirá con su campaña de acusación por la represión que se ejerció en el 34, en la que estaría implicado otro masón el General López Ochoa, y que fue reprobado por el Gran Oriente Español expulsándole de la Orden por permitir tales represalias en Asturias, que en parte vinieron producidas por la actuación del Coronel Antonio Aranda, que a su vez había solicitado tiempo atrás poder entrar en la masonería, pero que varias bolas negras le dejaron fuera, dado el perfil que debió darles a sus aplomadoresy esa petición de entrada en masonería fue una de las causas por las cuales Franco intentó deshacerse del que podía ser una de sus estorbos hacia el poder.

De Caramés Riopedre, poco más se sabe, y los servicios policiales le dan como exiliado, y tenemos luego más noticias de él como exiliado. Pero eso ya forma parte de otro capítulo..

Víctor Guerra García/ asturmason.blogspot.com




Publicado por a333 @ 15:58  | nombrehistoriarib.contem
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios