Martes, 15 de julio de 2008
Publicado por a333 @ 16:40  | amandosuarezcouto
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Nació en Ribadeo (Lugo) el 4 de Mayo de 1898 y falleció en la misma localidad el 14 de Octubre de 1981. Era hijo de Juan y de Amadora y el mayor de seis hermanos, Carlos, Luis, Amadora, Enrique, Antonio  y el propio Amando

Amando pasó su primera infancia en Ribadeo, hasta que sus padres se trasladan a Madrid, donde estudia en el Colegio de los Santos Reyes, próximo a los postulados de la Institución Libre de Enseñanza, allí tiene como profesora a la esposa de Julián Besteiro, con quienes sus padres mantenían una gran amistad. En principio, sorprendentemente, su vocación se decanta, por la milicia llegando a ingresar en la Academia Militar, que, sin embargo, abandona al poco tiempo. Posteriormente, se despierta en él la pasión por el dibujo y la pintura, e ingresa en la Escuela de Artes Industriales, ya que sus padres se oponían a su ingreso en la Academia de Bellas Artes por ser completamente opuestos a los métodos de enseñanza oficiales entonces vigentes en España. Más tarde perfecciona su técnica en el estudio del pintor Marcelino Santamaría quien le inicia en el paisajismo. Además, aprovecha su estancia en Madrid para estudiar a los clásicos en el Museo del Prado.

Por otra parte a pesar de residir en Madrid, continua pasando los veranos en Ribadeo, donde los hermanos Suarez Couto - en especial Amando y Carlos -, desarrollaron a lo largo de los períodos de sus vidas en que residieron en dicha localidad, una intensa y variada labor de mecenazgo y de fomento de la cultura y las bellas artes gallegas.

En 1915 se ve influido por Penagos y otros dibujantes que le introducen en el mundo de la ilustración, publicando dibujos en las Revistas "Nuevo Mundo", "Por esos mundos" y realiza ilustraciones para obras de Poe, Chejov, Dostoievski o Baudelaire e incluso para novelas eróticas

En los años veinte vuelve a Ribadeo y desde allí realiza su primer viaje a París haciendo la primera parte del mismo hasta Biarritz a bordo de un buque propiedad de un armador local del que se conserva un magnifico retrato realizado por Amando. La estancia en París se prolonga por espacio de seis meses, y durante la misma aprovecha para estudiar a los impresionistas, lo que sin duda influye en su futura creación.

En esta de la década pasada en Ribadeo aprovecha su estancia en dicha villa para impulsar la Coral Cantiga de María, nacida con la idea de recuperar y conservar el legado folclórico musical del pueblo gallego. También de esta época data la edición de la obra "Ribadeo Antiguo" de F. Lanza, que el mismo ilustra, haciendo su primera incursión en el campo de la xilografía y que edita en colaboración con su hermano Carlos, imprimiéndola en la imprenta que este poseía en Madrid en la Plaza de Jesús número 6. Lleva a cabo también otras actividades como por ejemplo, la creación de la Biblioteca Popular Circulante nacida con la idea de hacer llegar la cultura a todos los estamentos del pueblo. Además, participa en la creación del Club de Fútbol Ribadeo, siempre en colaboración con su hermano Carlos.

Es probablemente a finales de la década anterior cuando realiza su segundo viaje a París viéndose su pintura influida por el cubismo. Sin embargo, el fracaso de su obra cubista en la exposición que realiza en el Lyceum Femenino de la capital, le hace alejarse de esta tendencia pictórica.

Debido quizás al decaimiento que le produce el fracaso anterior, en 1932 se traslada de nuevo a Madrid y monta una granja de pollos en Vicálvaro en colaboración con su hermano Luis. Es probable que sea entonces cuando entra en contacto con la familia del Doctor D. Julio Camino Galicia, eminente psiquiatra y hermano del poeta León Felipe, que posee una casa de vacaciones en dicha localidad cercana a Madrid. La relación con esta familia culminará con la boda del pintor y la hija mayor del Doctor Camino Margarita.

Cuando estalla la guerra civil, firma un contrato con el Partido Comunista para abastecer de pollos a la capital lo que hará que una vez finalizada la contienda sufra represalias y deba cerrar la granja. No obstante, continua viviendo en Vicálvaro tratando de pasar desapercibido

En 1945 se establece de nuevo en Madrid y da clases de pintura al mismo tiempo que comienza a trabajar en el departamento de publicidad de la Metro Goldwin Mayer, compaginando este trabajo con la pintura y compartiendo estudio con el pintor Julio Prieto Nespereira.

Expone en la Sala Marabini en 1944, en el Museo Fortuny de Reus en 1945, año en que por vez primera envía cuadros suyos a la Exposición de Bellas Artes, y en la Sala Macarrón en 1946 en que la que será la última vez que exponga su obra.

En 1947 su inquietud artística le lleva a probar fortuna en el campo de la escenografía teatral y realiza los trajes y decorados de una obra infantil basada en la obra Calila y Dimna, obteniendo muy buenas criticas por este trabajo.

Sin embargo, marcado por la guerra y posguerra y descontento con el trabajo poco creativo que hacía para la Metro en 1951 decide abandonar Madrid y regresar definitivamente a Ribadeo.

 

Dos años después de establecerse de nuevo en dicha localidad lucense fallece su esposa Margarita y entra en una gran depresión que afortunadamente logra superar gracias a los apoyos de su familia y amigos. Vive entonces de impartir clases de dibujo en la Academia Santo Tomás y continúa pintando algunos cuadros que vende a través de una galería de Madrid.

También continua con su labor de mecenazgo en colaboración con su hermano Carlos, fundando el grupo de gaitas femenino "Saudade", el primero de este tipo que se funda y promueven la construcción del Monumento al Gaitero Gallego en el Mirador de Santa Cruz. Además, colabora en cuantas iniciativas reclamasen su colaboración hasta el momento de su fallecimiento ocurrido como se ha mencionado en el año 1981.

Los expertos dividen su labor pictórica fundamentalmente en tres grandes períodos. El primero (1919-29) se caracteriza por un estudio del paisaje y del hombre gallego, como se puede ver en sus obras Romería de Sta. Cruz, O Crego, Canónigos, Máscaras, Tiro al blanco, O rapaz das festas (en la que el pintor se retrata a sí mismo) y Los cuatro jinetes del Apocalipsis.

En esta época formó parte asimismo de un grupo de artistas e ilustres galleguistas que reivindican e impulsan los valores artísticos y culturales de Galicia, que colaboran y crean algunas revistas o foros artísticos, entre los que se encuentran el músico discípulo de Falla Jesús Bal y Gay, el pintor Arturo Souto, y los intelectuales Filgueira Valverde, Rafael Dieste, Carlos Maside, Luis Seoane, etc.

En una segunda etapa (1931-36) se vio influido por el postimpresionismo francés en obras como El minero, Jugadores de Ajedrez, El Ahogado, La Mecanógrafa o La Nina de la Guitarra.

A partir de 1.936 se produce una brusca transformación y comienza, la que es considerada por los expertos como su peor época. Atrás quedaron experiencias evocadoras como la que, en 1.924, le llevó a colaborar en la revista "Ronsel" de tendencia vanguardista al lado de Correa Calderón, entre otros, quién dio a su pintura el calificativo de "racial". Una vez superados los aires de la Guerra Civil su pintura entra en una fase de amaneramiento, tanto en el manejo del color como en la temática y la figuración. Es posible que sea esta una nefasta consecuencia de su paso por los estudios de escenografía y propaganda de M.G.M. en cuyos estudios como ha quedado dicho trabajó en los años posteriores a los años de posguerra por problemas económicos.

De este período tratan "O Velliño do Asilo" y "Ría Gallega" que se conservan en el Museo de Pontevedra. También en esta época se dedicó a la práctica del retrato al óleo, en la que demuestra una depurada técnica muy en la línea del pintor Coruñes Fernando Alvarez de Sotomayor. Algunos de dichos retratos como el realizado a su esposa Doña Margarita Camino Andrés, hija del famoso Doctor en Psiquiatría Julio Camino Galicia, hermano del poeta León Felipe, son sin duda alguna de una gran meticulosidad, calidad y belleza.

 

No obstante su posible decandencia artística a partir del final de la guerra civil es difícil comprender el estado de olvido en el que entendemos que se encuentra la figura de Amando Suárez Couto en la actualidad. En la obra "Arte Gallego" de Enrique Estevez Ortega, editado en 1930 por la Editorial Lux de Barcelona, Amando es considerado junto a Arturo Souto como los únicos verdaderos representantes del arte gallego y para el crítico de arte Pierre Arnaud es considerado como "un maestro, tanto del dibujo como del color [que] no tiene solamente esa prodigiosa habilidad en sus telas [en las que, además] hay mucha inteligencia y un sentimiento muy personal, todo ello observado, compuesto, ordenado y realizado bajo el impulso de una fuerza interior muy grande", cómo es posible, nos preguntamos, un artista de su categoría es relegado al olvido tan solo unos pocos años después, prolongándose dicho olvido hasta nuestros días.

Son importantes, además, sus aportaciones en el campo del dibujo y la ilustración. Destacan fundamentalmente los grabados en boj que ilustran la obra Ribadeo Antiguo de F. Lanza. En plumillas como El ahorcado o La muerte del arlequín se observa la fantasía y la finura de tratamiento de calidades y claroscuro.

 

Otras facetas suyas destacadas en el ámbito local de Ribadeo, su ciudad natal, fueron la deportiva y la musical. En cuanto a la primera destacó tanto a nivel de practicante como de organizador y directivo. En efecto en los periódicos locales de Ribadeo encontramos que dicha ciudad federó su primer equipo en 1913, con el nombre de Club Deportivo Ribadense. Su primera junta directiva estaba integrada por don Ramón Bustelo González, como presidente de honor; don Amando Juárez Couto, como presidente ejecutivo, y en calidad de vocales figuraban don Justo de Iribarren y Vega y don Francisco Martínez González. El primer partido del Club Deportivo Ribadense tuvo lugar el 17 de agosto del citado año 1913 (día siguiente a la fiesta de San Roque, co - patrono de la villa) y el rival fue el Sport Club de Luarca, equipo este que se impuso al de Ribadeo por el tanteo de 3­2. La formación ribadense fue esta: Martínez; Moreda, Penzol; Soto, Cuervo, Cancelos; Alonso, Blanco, Gayol, Osorio y Couto.

En lo que se refiere a la faceta musical colaboró junto a su hermano en la creación de la sociedad de " Los amigos de la gaita gallega", nacida el 17 de Julio de 1.962, empresa en la que ambos hermanos son arropados por un reducido grupo de amigos. La sociedad nacía con fines muy señalados y ambiciosos: uno, crear un Grupo de Gaiteras (que fue el primero de los surgidos en Galicia y para lo que su hermano Carlos se apoyó además de en su hermano Amando, en el Gaitero Primitivo Díaz), que fue Conocido como "As Meniñas de Saudade", el otro fin era erigir en la Atalaya de Santa Cruz, mirador de Ribadeo sobre la Ría un monumento en piedra granítica cincelada por el escultor orensano Failde, en memoria del Gaitero Gallego, que es el único en su género, existente en Galicia. *

 

Insistiremos, por último, en la labor de mecenazgo literario que ejerció junto a su hermano Carlos, en la que destacaron la publicación de algunas obras de escritores locales llevadas a cabo entre ambos hermanos, Amando aportando sus habilidades como pintor y dibujante para ilustrar las obras publicadas y Carlos llevando a cabo la publicación propiamente dicha en la Imprenta Mercurio de Madrid que era de su propiedad.

Nota del autor: el día 10 de Noviembre de 2006, realicé un viaje a Ribadeo con objeto de encontrar documentación, recuerdos y vestigios de Amando Suarez Couto en dicha ciudad.

Primero pregunté por la calle a todo tipo de personas si conocían o habían oído hablar del pintor, o si sabían si existía alguna calle o monumento dedicado al mismo. Nadie supo responderme.

Posteriormente me dirigí a la Oficina de Información Municipal, donde no me fueron mejor las cosas; conocían por supuesto el monumento al Gaitero Gallego pero no sabían nada de los Suarez Couto, sus promotores.

Por último me encaminé hacia el cementerio, pues en mi modesta experiencia como "historiador" doméstico, he aprendido que a veces, los cementerios pueden ser una magnifica fuente de información; unos magníficos archivos de fichas de mármol.

Al llegar al mismo, me descorazoné un poco porque pensé que la labor de encontrar allí los nichos del pintor, de su esposa o de sus familiares, me llevaría mucho mas tiempo del que disponía, a pesar de ser un cementerio de pueblo no excesivamente grande.

 

Pero en otra de las cosas cosa con la que no estoy de acuerdo con León Felipe, es lo de que "para enterrar a los muertos, cualquiera sirve, cualquiera, menos un sepulturero", así es que me dirigí a la persona extraordinariamente amable y cordial que en aquel cementerio realizaba dichas funciones.

- Por favor, aparte de mirar una por una cada sepultura o nicho, ¿me podría Vd. decir de qué manera podría localizar a unos familiares que están aquí enterrados?

- ¿Cómo se llamaban? - me preguntó amablemente abandonando momentáneamente el trabajo de enfoscado del interior de un antiguo nicho que en aquellos momentos llevaba a cabo

- Suarez Couto - le respondí yo un tanto escéptico pensando que aquel hombre, a pesar de su amabilidad, no me iba a solucionar nada, si de lo único que disponíamos era de su memoria

- ¡Ah, sí!, los de la música - me contestó tranquilamente, añadiendo pensativamente - Eran unas personas muy conocidas y queridas aquí en Ribadeo.

- Si, tan conocidas y queridas ayer como olvidadas hoy - añadí yo - porque en toda la mañana no he logrado que nadie me dé razón de ellos. No obstante yo busco a Amando que era el pintor.

- Si que es cierto, olvidadas y bien olvidadas, sin que se sepa porqué - y dirigiéndose al su compañero añadió - son los Suarez de Santa Cruz de Ove.

- Perdone - le corregí yo - pero estos que yo les digo vivía en Ribadeo.

 

- Ya, ya, nosotros sabemos lo que le decimos. La familia esta era muy conocida y muy querida aquí, pero procedían de Santa Cruz de Ove, que está aquí cerca donde está la cruz en el mirador. Allí al menos se han acordado de ellos que hay una placa. Mire tiene que buscar el nicho por allí arriba, cerca de la Capilla, no me acuerdo sí a la izquierda o a la derecha pero cerca de la capilla.

Para sorpresa mía, no tardé mas de cinco minutos en encontrar los nichos de toda la familia Suarez Couto, por lo que volví a darles las gracias al buen señor quién, finalmente para terminar de arreglarme el día me indicó como se subía al mirador y me informó de que en el monumento había una placa a ambos hermanos.

Efectivamente subí al mirador y encontré la placa a los Juárez - único vestigio de ellos que se encuentra en todo Ribadeo - en la parte de atrás del monumento. Cosa que por otra parte no estaría tan mal en el caso de Carlos, pero no así en el de Amando, que siendo un gran pintor solo se le recuerda en su pueblo por una iniciativa que más bien tiene que ver con la música que con la pintura. Y es que tal parece que en Ribadeo les deben sobrar hijos ilustres  http://www.leonfelipe.org.es/BiografiaAmandoSuarezCouto.html

* Referencia al Grupo Saudade


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