S?bado, 16 de agosto de 2008
 

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Entre las miles de víctimas de la última dictadura en Argentina (1976-1983) figuran centenares de gallegos y asturianos. Un ejemplo es el ribadense Juan Carlos Casariego de Bel, nacido en 1922 (hijo de Antonio Casariego, oriundo de Tapia, y de María de Bel, nacida en Agudelo, provincia de Lugo), que fue secuestrado el 15 de julio de 1977. Desde entonces nada se sabe de su paradero.

Para que se haga justicia con las víctimas, en Argentina hay personas que sigue arriesgando su vida y dando la cara en condiciones muy complicadas. Es el caso de la Asociación de ex Detenidos-Desaparecidos, de la que forma parte Nilda Eloy, quien también fue detenida y torturada durante la dictadura.

Nilda Eloy estuvo ayer en Ribadeo. Acompañada, entre otros, por la actriz Uxía Blanco, se reunió con el alcalde, Fernando Suárez, para tratar de recabar su apoyo. Nilda Eloy está visitando estos días varios concellos, por invitación de la CIG, que participa en la causa de la Asociación de ex Detenidos-Desaparecidos: «Su ayuda ha sido para nosotros importantísima, pero queda mucho por hacer. Por eso pedimos apoyo, porque sostener los juicios, pagar a los abogados... es muy caro y por mucha voluntad que pongamos no podemos sin medios económicos».

Nilda Eloy estuvo estos días en Caldas de Rei, O Porriño, El Franco (en el Occidente astur) y mañana se desplazará hasta Gondomar llevando su mensaje. De todos estos municipios hay víctimas de la dictadura.

«La lista es enorme. En todo el país hay abierta mil causas. Sólo en La Plata, donde soy yo, hay unas 150. Pero por ahora a juicio sólo han ido tres represores, por muy pocos casos. Sin embargo nosotros seguiremos tratando de que se haga justicia con todas las víctimas».

Nilda Eloy sabe bien de lo que habla y el riesgo que corre. Ayer se cumplieron un año y cinco meses de la desaparición de un compañero suyo, Jorge Julio López, que con ella declaró en un juicio contra el represor Miguel Osvaldo Etchecolatz, responsable de los más de treinta campos de concentración que hubo en la ciudad de La Plata y en el conurbano bonaerense.

En la web de la asociación se recogen testimonios sobrecogedores y se relata la historia y trabajo del colectivo. También figuran un número de cuenta bancaria para colaborar. Otra forma de hacerlo es el blog www.apoyojuicios.blogspot.com, según explica Nilda Eloy.

Juan Carlos Casariego tenía 54 años cuando desapareció. Era abogado y un alto funcionario del Ministerio de Economía, donde se ocupaba de inversiones extrajeras. Fue secuestrado en Capital, torturado e interrogado sobre sus relaciones con altos jerarcas del ERP./De La Voz de Galicia

Más información sobre Juan Carlos Casariego en http://desaparecidosgalegos.blogspot.com/

Por no firmar negociados

Juan Carlos había nacido el 5 de diciembre de 1922 en Ribadeo, Lugo. Llevaba más de 30 años trabajando en la administración pública nacional, primero en la Dirección General Impositiva y luego en el Ministerio de Economía, además de dedicarse a su profesión de abogado. Cuando se produce el golpe de Estado de marzo de 1976 se desempeñaba como director de Inversiones Extranjeras en el Ministerio mientras José Alfredo Martínez de Hoz era ministro de Economía y Guillermo Walter Klein su secretario.

En diálogo con España Exterior, María Casariego expresa: “Luego de la implantación de la dictadura, comenzaron a atacar a mi padre desde diferentes flancos porque él se oponía a firmar varios negocios sucios que perjudicaban al país a favor del ‘establishment’ económico de la época. Lo que más disgustó a sus superiores fue su negativa a firmar la compra de la Compañía Ítalo-Argentina de Electricidad (CIAE)- encargada de proporcionar electricidad a Capital Federal y el Gran Buenos Aires- a la Multinacional Suiza Motor Columbus, de la que hasta entonces había sido director el ministro Martínez de Hoz”, recuerda María.

En este caso, el presidente de facto, Jorge Rafael Videla, y Martínez de Hoz dispusieron comprar en 394.500 millones de dólares la compañía Ítalo-Argentina cuando en realidad el precio que debió haberse pagado era muy inferior pues era una empresa obsoleta y endeudada, según se determinó posteriormente. Esta transacción se convirtió en escándalo para Martínez de Hoz. La correspondencia privada del por entonces embajador argentino en Suiza, Luis María de Pablo Pardo, reveló la existencia de una negociación secreta para lograr que el gobierno pagara un buen precio por la compañía eléctrica.

“Papá no estaba de acuerdo con el vaciamiento que se estaba haciendo del país y no lo ocultaba, él era muy inteligente, sabía que resultaba peligroso negarse a firmar contratos que implicaban intereses de gente muy poderosa. Tenía ideas socialistas y aunque no participaba en ningún partido político, era muy jugado ideológicamente”, comenta María.

Juan Carlos desapareció el 15 de junio de 1977. “Ese día mi padre nos llamó para decirnos que iba a llegar más tarde a casa porque tenía una reunión en el despacho de Guillermo Walter Klein a las 20:30 pero nunca más lo volvimos a ver”.
http://www.espaexterior.com/index2.php?numero=480&accion=noticia&seccion=Emigracion&noticia=9905


Publicado por a333 @ 8:44
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