Jueves, 21 de agosto de 2008

-Allí viene- dijo el Cojuelo- el conde de Oropesa y Alcaudete, sangre de Toledo, Pimentel y de la real de Portugal; príncipe de grandes partes; y el que va a su mano derecha es el conde de Luna, su primo, Quiñones y Pimentel, señor de la casa de Benavides en León, hijo primogénito del conde de Benavente, que es Luna que también resplandece de día. El conde de Lemos y Andrade, marqués de Sarria, pertiguero mayor de Santiago, Castro y Enriquéz, del gran duque de Arjona, viene en aquel coche; tan entendido y generoso como gran señor. Y en ese otro, el conde de Monterrey y Fuentes, presidente de Italia, que ha venido de ser virrey de Nápoles, dejando de su gobierno tanto aplauso a las dos Sicilias y sucediéndole en esta dignidad el duque de las Torres, marqués de Eliche y de Toral, señor del castillo de Aviados, «sumiller de corps» de su majestad, príncipe de Astillano y duque de Sabioneta, que este título es el más compatible con su grandeza; a quien acompaña, con no menos sangre y divino ingenio, en Italia, el marqués de Alcañices, Almansa, Enríquez y Borja. Allí viene el condestable prudentísimo Velasco, gentilhombre de cámara de su majestad, con su hermano el marqués del Fresno. El duque de Híjar le sigue, Silva, y Mendoza, y Sarmiento, marqués de Alenquer y Ribadeo, gran cortesano y hombre de a caballo, grande en entrambas sillas, que por el último título que hemos dicho tiene privilegio de comer con los reyes la Pascua de este nombre. Va con él el marqués de los Balbases, Espinola, cuyo apellido puso su gran padre sobre las estrellas. Allí va el conde de Altamira, Moscoso y Sandoval, gran señor y caballero en todo; caballerizo mayor de su majestad la reina. Allí pasa el marqués de Pobar, Aragón, con don Antonio de Aragón, su hermano; del Consejo de Ordenes y del Supremo de la Inquisición. Los que atraviesan en aquel coche ahora son el marqués de Jódar y el conde de Peñaranda, del Consejo Real de Castilla; ambos, Simancas de la jurispericia como de la nobleza. http://www.lainsignia.org/2002/octubre/cul_095.htm


Publicado por a333 @ 17:45  | literatura y ribadeo
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