Martes, 02 de septiembre de 2008
 

Suárez Couto, (tampoco nosotros podríamos juzgar la obra sin conocer al hombre), sencillo, modesto, enlutado como si hubiese vestido de negro toda la vida, reposado, silencioso, la mirada dormida y por instantes fulguradora, sin un reflejo al exterior de sus combates anímicos, fino y cordial, con una severa ponderación de las cosas, es un enamorado platónico de Galicia. Sus cuadros son como esas apasionadas cartas a una mujer que los hombres timidos nunca se deciden a enviar, y en las que palpita una recreación, un goce vivísimo, y una ternura ilimitada. (...) .

 


Publicado por a333 @ 22:02  | amandosuarezcouto
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