Domingo, 07 de septiembre de 2008
 

El inquilino es candidato a pordiosero. Cuando no puede pagar porque carece de trabajo, porque esta enfermo o se ha trocado en viejo, el desahucio, judicial o no, le arroja a la calle y le hace implorar un rincón donde trémulo, espera el ocaso de su aciaga vida.

 Hay que convencer al vecino que tiene derecho en la prerrogativa humana, a poseer su vivienda, su pan y su abrigo. Y este derecho ha de ganarle en lucha pujante, en acometida briosa, para poner fin a esta cruel herencia que nos lega la codicia del casero, amparado y defendido por los sicarios del privilegio, que tremolan el pendón de la explotación del hombre por su semejante.

La posesión de una morada para uso propio es legitima. L que se tiene para estrujar la existencia de los demás, es un delito que toda persona de sentimientos nobilisimos debe sancionar.En Las Riberas del Eo de 11 de abril de 1938


Publicado por a333 @ 9:50  | hist.ribadeocontemporanea
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