S?bado, 11 de octubre de 2008
Publicado por a333 @ 7:17  | hist.ribadeocontemporanea
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Llegan hasta mi unas mujeres. Son pobres y viejas. El peso de los días y los años, ls va apretando hacia la tierra (el final) y su pelo es como la planta mustia sin vigor en la raíz.

Como son pobres, cayeron una hora aciaga en la red irrompible del usurero, y se debaten presas buscando su liberación.

Mañana serán arrojadas de sus pobres hogares. La casa amasada con desvelos, con sacrificios heroicos, con penas y con hambre, ya no será suya.

Unos papeles que firmaron cuando no había más remedio que firmar, las condenan. Inutil que todo el mundo sepa que les roban.

Inutil que sus llantos de verdad lleguen hasta el juzgado clamando a la justicia.

Inutil que el Pueblo vea con repugnancia su inicua desposesión.

En nombr de una ley que no piensa ni siente, ni sufre, ni bucea hasta desentrañar la madeja eanallesca de sus gran tragedia, fueron y han sido las victimas expoliadas.

Una vez más la usura se busca el brazo fiero y ciego de la Ley para consumar un crimen

Y ni la tierra se hunde ni se tambalea nada.

Usura y ley, dos cosas tan contrarias y distintas, la maldad las hace una y el de siempre, el que no puede llevar su razón ante las altas estancias donde dice que impera la equidad, como siempre, pierde también.

He aquí, una madriguera donde aún no ha llegado y conviene que llegue la Revolución.

Alfredo Callejo  

11 de febrero de 1933 Las Riberas del Eo


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