Jueves, 23 de octubre de 2008
  Tengo ante mi una vieja fotografia de la dársena de Porcillán. Aparece nueva, recièn hecha, todavia esta sin terminar la carretera que une "el nuevo muelle" de Porcillán con la "Vieja Aduana" -el edificio más hermoso de Ribadeo-y sobre los cantos rodados de la pequeña playa robustas mujeres empujan un "rastro" cargado de mercancias.
Asi empezó la hoy vieja dársena de Porcillán. Y asi transcurrió su vida, soportando el leve peso de la chalana del Altruan, viendo poco a poco como el barlote "SAPO" era sustituido por la práctica lanza motora de los Tapiegos y como en su cercano portalón de García recibia el "GIJON" un cargamento de ganado vacuno que enviaban los ganaderos mariñanos al puerto de Santander. Presenció también la vieja dársena la hombrada de "Misioné" al lanzarse de cabeza a sus aguas dsde la parte más alta del muro de la Aduana, se vió más de una vez iluminada "a la veneciana", fue escenario de alegres cucañas y en las noches de San Juan la hoguera purificadora consumia en la pequeña playa los trastos viejos de los hogares más antiguos de Ribadeo, los que segun la tradición fueron testigos de la partida hacia Francia de Santo Domingo de Guzman, presto a hacer volver al redil romano-a golpe de prédicas- a los díscolos albigenses.
Hoy yace rota la humilde dársena , atravesada por un camino terreno del que nos dicen llegará a ser algun dia paseo marítimo. Este camino rudo, polvoriento, afrontado de moles graniticas ajenas al roquedo de nuestra ria, viola rincones de tan  gran sabor romántico como Cabanela, Cova d´a Vella y Cova d´as Areas.
Juan Suárez Acevedo    En el Libro de las Fiestas de Ribadeo de 1972

 

Publicado por a333 @ 6:43
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