Martes, 11 de noviembre de 2008
 

Tres fundaciones benéficas-dos hospitales y una barca-vio aparecer Ribadeo, en los buenos tiempos de las peregrinaciones, con motivo de éstas.

De las tres fundaciones, aún persiste una, aunque muy modificada en su instituto:es el hospital de San Sebastián.

Creese que este hospital tuvo su origen en una hospedería que hubo en Porcillán, destinada a peregrinos pobres, y la cual fue fundada, según unas anónimas Antigüedades de Rivadeo, en el mismo siglo en que fue descubierto el sepulcro del Apostol Santiago.

El hospital estuvo establecido durante muchos años-hasta mediados del siglo pasado-en una casa que correspondía al nº 3 de la calle llamada hoy de Villafranca y antaño del Hospital.

A los peregrinos se les alojaba en las cuadras bajas del edificio, por espacio de 24 horas, dándoseles leña para hacer lumbre, paja para acostarse y una manta del país para cubrirse.

Las rentas del hospital de San Sebastián fueron fusionadas en 1766 con las del de San Lázaro, y de todas ellas se apoderó en 1806 el gobierno del Rey deseado, con lo cual sufrió la institución rudo golpe.

El otro hospital para peregrinos fue fundado a mediados del siglo XVI en Arante, por el canónigo Juan Marqués, natural de esta villa.

Según la escritura de fundación, a los pobres y peregrinos que en aquel santo hospital entrasen, debia dárseles sin paga alguna, casa, cama, luz y leña.

A comienzos del siglo pasado, el hospital de Arante no tenia ropas, camas ni preparativo alguno para el hospedaje de pobres y peregrinos, sabiéndose que “nunca se verificó, a lo menos desde la acordanza de los hombres, tal hospedaje respecto de pobres y sólo de peregrinos, y el de estos también ha muchos años que no se verifica”.

La tercera fundación para peregrinos, la barca, fue obra de Pedro Belo y de su mujer María Bela, habiendo sido confirmada por el obispo Pelayo de Cebeira, segundo de su nombre en la sede mindoniense y único que la rigió en Ribadeo.

Dicho matrimonio dió al monasterio del Sar y a la sede en Ribadeo "la casa que en propio suelo labraron" en esta villa, con obligación de que cada una de las comuniddes debía ser anualmente un aniversario por el marido y otro por la mujer", debiendo además de esto las dos comunidades mantener en dicha casa un hombre navegante que en su barco lleve y traiga sin carga y sin precio a los yentes y vinientes por Puerto Julián, que está sobre Ribadeo" (Porcillán) 

Hizose esta fundación en el año 1206. No se sabe hasta cuando duró; únicamente consta que con ella tratábase de favorecer en su paso de Galicia a Asturias, a las gentes que desde todos los puntos de Europa venían a visitar el sepulcro del hijo del Zebedeo.

Más adelante, en vez de barcas piadosas, ofrecíanse galeras a los peregrinos. Una canción francesa del XVII recuerda uno de estos poco agradables “ofrecimientos” “Cuando fuimos a Galicia, en Ribadeo-dice esta canción-querían mandarnos a galeras jóvenes y viejos. Pero nosotros nos defendimos en nuestra lengua: hemos dicho que éramos españoles y somos de Francia”

Para comprender esto de que se quisiese mandar a galeras a los peregrinos es preciso decir que estos cometían numerosos abusos en los pueblos y por los caminos, lo que obligó a las autoridades a tomar enérgicas medidas para reprimirlos. Así por ejemplo, en 1752, el regente de la Audiencia de Oviedo dictó una providencia prohibiendo a los que iban a Santiago la entrada en Asturias si no traían en regla la documentación, y ordenando a los que seguían el camino francés de la marina, que tomasen, además de las dimisorias del obispo, licencia de los jefes que había a la entrada de estos Reinos.

A los que llevaban mujeres en su compañía se les exigía fe de casamiento y no exhibiéndola, se les encarcelaba y formaba causa.

La canción citada se refiere, indudablemente, a incidentes surgidos con motivo del cumplimiento de aquellas providencias.E. FEELE.
Asi con dibujo de don Amando Suárez Couto aparece en La Comarca de 25 de julio de 1930


Publicado por a333 @ 8:19  | de la historia de Ribadeo
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