Martes, 11 de noviembre de 2008
Publicado por a333 @ 8:19  | de la historia de Ribadeo
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Tres fundaciones benéficas-dos hospitales y una barca-vio aparecer Ribadeo, en los buenos tiempos de las peregrinaciones, con motivo de éstas.

De las tres fundaciones, aún persiste una, aunque muy modificada en su instituto:es el hospital de San Sebastián.

Creese que este hospital tuvo su origen en una hospedería que hubo en Porcillán, destinada a peregrinos pobres, y la cual fue fundada, según unas anónimas Antigüedades de Rivadeo, en el mismo siglo en que fue descubierto el sepulcro del Apostol Santiago.

El hospital estuvo establecido durante muchos años-hasta mediados del siglo pasado-en una casa que correspondía al nº 3 de la calle llamada hoy de Villafranca y antaño del Hospital.

A los peregrinos se les alojaba en las cuadras bajas del edificio, por espacio de 24 horas, dándoseles leña para hacer lumbre, paja para acostarse y una manta del país para cubrirse.

Las rentas del hospital de San Sebastián fueron fusionadas en 1766 con las del de San Lázaro, y de todas ellas se apoderó en 1806 el gobierno del Rey deseado, con lo cual sufrió la institución rudo golpe.

El otro hospital para peregrinos fue fundado a mediados del siglo XVI en Arante, por el canónigo Juan Marqués, natural de esta villa.

Según la escritura de fundación, a los pobres y peregrinos que en aquel santo hospital entrasen, debia dárseles sin paga alguna, casa, cama, luz y leña.

A comienzos del siglo pasado, el hospital de Arante no tenia ropas, camas ni preparativo alguno para el hospedaje de pobres y peregrinos, sabiéndose que “nunca se verificó, a lo menos desde la acordanza de los hombres, tal hospedaje respecto de pobres y sólo de peregrinos, y el de estos también ha muchos años que no se verifica”.

La tercera fundación para peregrinos, la barca, fue obra de Pedro Belo y de su mujer María Bela, habiendo sido confirmada por el obispo Pelayo de Cebeira, segundo de su nombre en la sede mindoniense y único que la rigió en Ribadeo.

Dicho matrimonio dió al monasterio del Sar y a la sede en Ribadeo "la casa que en propio suelo labraron" en esta villa, con obligación de que cada una de las comuniddes debía ser anualmente un aniversario por el marido y otro por la mujer", debiendo además de esto las dos comunidades mantener en dicha casa un hombre navegante que en su barco lleve y traiga sin carga y sin precio a los yentes y vinientes por Puerto Julián, que está sobre Ribadeo" (Porcillán) 

Hizose esta fundación en el año 1206. No se sabe hasta cuando duró; únicamente consta que con ella tratábase de favorecer en su paso de Galicia a Asturias, a las gentes que desde todos los puntos de Europa venían a visitar el sepulcro del hijo del Zebedeo.

Más adelante, en vez de barcas piadosas, ofrecíanse galeras a los peregrinos. Una canción francesa del XVII recuerda uno de estos poco agradables “ofrecimientos” “Cuando fuimos a Galicia, en Ribadeo-dice esta canción-querían mandarnos a galeras jóvenes y viejos. Pero nosotros nos defendimos en nuestra lengua: hemos dicho que éramos españoles y somos de Francia”

Para comprender esto de que se quisiese mandar a galeras a los peregrinos es preciso decir que estos cometían numerosos abusos en los pueblos y por los caminos, lo que obligó a las autoridades a tomar enérgicas medidas para reprimirlos. Así por ejemplo, en 1752, el regente de la Audiencia de Oviedo dictó una providencia prohibiendo a los que iban a Santiago la entrada en Asturias si no traían en regla la documentación, y ordenando a los que seguían el camino francés de la marina, que tomasen, además de las dimisorias del obispo, licencia de los jefes que había a la entrada de estos Reinos.

A los que llevaban mujeres en su compañía se les exigía fe de casamiento y no exhibiéndola, se les encarcelaba y formaba causa.

La canción citada se refiere, indudablemente, a incidentes surgidos con motivo del cumplimiento de aquellas providencias.E. FEELE.
Asi con dibujo de don Amando Suárez Couto aparece en La Comarca de 25 de julio de 1930


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