Domingo, 15 de febrero de 2009
 

La encomienda de Portomarín debió de hacerse pronto con un importantedominio territorial, preferentemente a través de donaciones de particulares,puesto que en 1242 un privilegio concedido por Fernando 111 el Santo, por el que concedía libertad a sus moradores, se refería a la jurisdicción de Portomarín con sus cotos de Gondrame, Friolfe, Vileiriz y Ferreiros ‘t

En el transcurso del tiempo su dominio territorial no haría sino incrementarse , con posesiones repartidas a fines del Medievo por los siguientes lugares ~ «casco» de Portomarin; cotos de Manán, Constantin, Pedrafita Camporrendo ~ Ferreiros ~ Meixonfrio, Mariz, Furelos, Páramo, San Roman,Loio, Frades, Lamas de Cebrero y Padornelo, bailías de Bestaulfe y Padrón;

en los partidos de Santa Maria de Régoa —en la denominada tierra de Cedeira—, San Andrés de Teixido —en la comarca coruñesa de Ortiguíeíra—y San Xoán de Ove —en el lejano ayuntamiento de Ribadeo—, y en la feligresía de San Pedro de Viana.http://revistas.ucm.es/ghi/02143038/articulos/ELEM9595110257A.PDF

rAlgunos Autores pretenden justificar al Rey, dando por falso, que la codicia le moviese a solicitar la ruina de los Templarios; porque (dicen) los bienes de éstos fueron adjudicados a los Caballeros de San Juan de Jerusalén, que hoy, por el sitio de su establecimiento, llamamos de Malta; por consiguiente, el Rey no se interesó en la extinción de aquella Orden, y no interesándose, no pudo ser movido de la codicia: con que se debe discurrir, que obró puramente impelido de un celo cristiano
Aun admitiendo el hecho de que la hacienda, y posesiones de los Templarios se adjudicaron a los Caballeros de San Juan, esto no basta para justificar al Rey de Francia. Lo primero, porque a los de San Juan sólo se dieron los bienes raíces, con que quedó bastante cebo a la codicia del Rey en los muebles; como en efecto es constante, que las dos terceras partes de éstos entraron en el Fisco a título de satisfacer los gastos del Proceso. Paulo Emilio dice, que todos los muebles, y no sólo las dos terceras partes, pasaron a la mano del Rey

De Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764), Cartas eruditas y curiosas (1742-1760


Publicado por a333 @ 12:45
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