Mi?rcoles, 18 de noviembre de 2009
Publicado por a333 @ 16:27  | puerto
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Repetidas veces en la prensa local y en las columnas de la prensa madrileña, se ha llamado la atención del gobierno sobre el inaudito caso de nuestro Puerto. Fue este, en no lejanos tiempos, el único de refugio entre La Estaca y Gijón, pudiendo ser abocado por toda clase de embarcaciones y con cualquier tiempo. Dentro del puerto y ya en la ría esplendida, quedaban los barcos, seguros fuera de peligro y pudiendo maniobrar sin inminente riesgo de varaduras.

Las embarcaciones menores dedicadas al tráfico y transporte de pasajeros entre los tres pueblos ribereños, no dejaban su diario trajinar por alborotado y furioso que el mar estuviese.

Los vapores (extranjeros la mayor parte) de alto porte, atravesaban sin seria dificultad, al cargadero que con relativa celeridad llenaba sus enormes bodegas de mineral de hierro.

Pero... las arenas fueron poco a poco formando grandes bancos de arena que en los días de temporal rompen en torrentes de espuma, impidiendo el tráfico por la Ría y siendo un constante y serio peligro para las embarcaciones.

Y ahora, ya la arena acumulada llega hasta el sitio de más calado; al Canal del Puerto Chico, y día llegará por desgracia no muy lejano, en que se hará imposible la explotación del mineral por no poder los vapores de alto porte atracar al embarcadero.

Aún no hace mucho el vapor “Margari” de 5000 toneladas corrió inminente riesgo de perecer, librandose del naufragio por el auxilio de los marineros ribadenses ayudados por la Comandancia.

Todos los inviernos, va dejando el río sedimentos terrosos y cuando como el actual es de muchas y abundantes crecidas, puede asegurarse que el canal pierde caldado.

Y si a este paso si los hombres no acuden a salvarlo, desaparecerá uno de los puertos naturales mejores del N. de España y quedará sin explotar una riqueza de la que viven cientos de familias.

Insistimos en la petición al Estado de una pequeña protección para este Puerto.

/M. Las Riberas del Eo 1930


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