Martes, 21 de febrero de 2012

 

COMPAÑERO

 

Caminando por la senda

de un campo verde,

en enero,

compañero,

soñé con la vieja aldea.

Y al poder verte,

 

quise hablarte de mis penas,

de mis castigos,

de amores,

de dolores

que me destrozan las venas...

y los sentidos.

 

Confesé todos mis miedos

y mis temores...

contigo;

y así sigo,

esperando de los cielos

mil y un perdones.

 

Recordé tiempos pasados,

viejas historias

y vivencias:

experiencias

que hablan de mis fracasos

y de mis glorias.

 

Te conté todos mis sueños,

mis ilusiones,

desencantos...

¡fueron tantos!

que he perdido mis anhelos

y mis pasiones.

 

Volvió mi mente al recuerdo

de lo vivido,

a comprender

(sin yo querer)

que el pasado es un momento

que ya se ha ido.

 

 

 

 

Continúo, por la senda

de mi presente,

mi camino.

Y el destino

(en mis ojos una venda)

me guía siempre.

 

Largas noches de desvelo,

sueños de día,

desaliento.

Veo el viento

que se esconde entre mi pelo...

y me da vida.

 

Sombras tristes se amalgaman

en el olvido

de mi mente,

y en mi frente,

las notas acompasadas

de mi destino.

 

Y te conté mis andares

por otras sendas

muy lejanas.

Y al dejarlas,

reviví bellos cantares

de hadas y poetas.

 

Y te hablé de aquella barca

que compartimos

un buen día.

Y en mi ría,

dejamos trocitos de alma

cuando partimos.

 

Luna pálida de invierno,

noche plateada

que me hieres.

Di: ¿qué quieres?

Sueños son para el recuerdo.

Para más nada.

 

Sueños que a veces son reales,

otras mentira.

Y ¿qué importa?

si el idiota

ve embustes en verdades

y amor en ira.

 

 

 

Halla el loco sus desmanes

como agua clara.

Y así ve,

igual que cree,

que otros son los anormales...

y los acalla.

 

¿Dónde el fin de la cordura

y lo asesado?

En la vida,

si bien miras,

casi todo es locura,

si no es engaño.

 

Velo en mis largas noches.

Sueño despierto.

Y el mañana...

(sí, mañana),

se yergue ante mí a voces...

pero en silencio.

 

Y puedo ver despertares,

loor a tierras,

amoríos...

Mas, me hastío

al contemplar las ruindades,

dolor y guerras.

 

Largo trecho he recorrido

para al fin llegar,

compañero,

al destierro

del odio y del olvido,

y otra vez andar,

 

recorrer la amarga senda

que es nuestra vida,

sin duda alguna.

Mas, por fortuna,

voy con la esperanza plena

y el alma viva.

 

 

Eli García-Bouso

Ribadeo,  20 de febreiro de 2012.

 


Publicado por a333 @ 14:11  | poes?a-canci?n
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