Viernes, 05 de septiembre de 2014
PASEO
POLO CASCO ANTIGO
DE RIBADEO
La villa de Ribadeo hallábase establecida, a mediados del siglo XII, en el lugar que actualmente se conoce por a Vilavella. Sólo se sabe que la primitiva población –Cabanela y Porcillán- había sido abandonada, y que sus moradores se habían establecido un poco más al interior, fundando una villa nueva, existente aún a fines del XII.
SEDE MINDONIENSE EN RIBADEO. EL OBISPO PELAYO CEBEYRA (1199-1218)
Repoblado Ribadeo y establecidos en la villa sus antiguos moradores, o los descendientes de ellos, la Sede episcopal fue trasladada al "lugar competente". El obispo bajo cuyo gobierno se efectuó el traslado, fue el sucesor de Rabinato. Llamábase Pelayo Cebeyra. Alcanzó este prelado el año 1218, en que acabó el curso de su vida y la solicitud de su pontificado, que disfrutó por espacio de 19 años. Según una tradición, el obispo D. Pelayo vivió en  Cabanela, donde aún existe un edificio en ruinas que el vulgo señala como el antiguo palacio episcopal.
EL CONDADO.
Don Enrique de Trastamara, el hermano y matador de D. Pedro el Cruel le concedió el condado de Ribadeo en 1369 al caballero francés Pierre de Villaines, llamado también Lobesgue y El begue, natural de normandía, que había venido a España en calidad de las Gandes compañías o Compañías blancas, contratadas en Francia para hacer la guerra contra el citado rey D. Pedro. Pierre de Villaines estuvo varios años en posesión del condado y señorío de Ribadeo. Hacia fines del siglo pensó en retirarse a su país natal, y entonces vendió la merced que le había hecho Enrique II. El comprador de la villa de Ribadeo fue Rui López Dávalos. En 1422, cuando se cumplía un cuarto de siglo de Ribadeo bajo su dominio, López Dávalos fue acusado de haber ofendido a la majestad y tratado con los moros de hacer traición a su príncipe y a su patria. Huyó a Valencia y, aunque fue dado por libre de lo que lo acusaban, sus bienes no fueron restituidos.
Ribadeo permaneció así libre ejercitando sus fueros e instituciones locales.
Posteriormente le fue concedido el título de conde de Ribadeo a Rodrigo de Villandrando en 1431, como premio a los servicios que prestó a Juan II hostilizando al rey de Aragón en las fronteras francesas de su reino. A la muerte de éste en 1448 deja por heredero a su hijo D. Pedro de Villandrando y Stúñiga, de D. Pedro pasó a su sobrino Diego Gómez de Sarmiento, primer conde de Salinas. Diego Gómez vende la pobla de Navia en 1551. Setenta años después, y por virtud del enlace matrimonial de D. Rodrigo de Silva Sarmiento con una dama perteneciente a la familia de Híjar, el título de conde de Ribadeo pasa a esta casa ducal, en la que persiste.
LA FORTALEZA Y LA MURALLA
Hay que suponer que éstas fueron construidas en tiempos de los primeros condes; en la del primero de todos, si se juzga por la piedra de armas que había en una de las torres de la fortaleza.
LA FORTALEZA
Alzábase a escasa distancia de la Iglesia de Santa María, y estaba formada por dos torres de planta cuadrada, unidas por una muralla de 17 varas de alto y 3 y media de grueso (vara, medida de longitud equivalente a 835 mm), que hacía un patio rectangular, en cuyos ángulos N. Y E. se levantaban las torres. Cercaba este conjunto una muralla más baja y menos ancha que la primera, y separada de ésta por un foso. El conjunto tenía 36 varas de frente por 26 de fondo. La entrada principal se abría en la muralla interior, y frente a ella, en la exterior, estaba la "puerta del Campo", que tenía acceso por una pequeña rampa.
De las torres la más pequeña estaba destinada, en los buenos tiempos del condado, a habitación del alcalde mayor. La mayor, llamada vulgarmente Torre Julia, la destinaban a residencia de los representantes de los condes en el señorío, a cárcel y a depósito de armas y municiones. La cárcel estuvo primero en lo alto, y posteriormente en el sótano. En 1549 entra en funcionamiento una nueva cárcel en el Calexón da cárcel, después Travesía de la Paz.
LA MURALLA
Construida también en tiempos de los primeros condes, la muralla no estaba hecha para resistir un asedio largo, aunque el Ayuntamiento (1771) creía que era "tan precisa como inexcusable para el tránsito y uso en cualesquiera invasión que ocurriese de los enemigos.
Tenía unas cuatro varas de ancho y tres o cuatro de altura. Estaba formada por dos paredes paralelas, cada una de pie y medio o dos de espesor, y entre ellas se habían echado escombros y arena, que con la humedad producían a cada paso barrigas, grietas y hundimientos, ocasionando no pocos gastos , que eran satisfechos a partes iguales por el conde y el concejo.
La muralla arrancaba del ángulo este de la fortaleza, y tenía un postigo a pocos pasos de ésta. Bajaba en línea recta hacia Cabanela, por los terrenos que ahora ocupan las casas de la calle de Ibáñez. Sobre esta parte de la muralla se hizo en 1545 un camino almenado, que ponía en comunicación la fortaleza y dicho barrio de Cabanela cuando no existía la calle mencionada.
Continuando por la parte alta de Cabanela, donde aún hay restos de la muralla, ésta iba a empotrarse en la Atalaya, en la que quedaba interrumpida, porque allí el alto acantilado la hacía completamente innecesaria. Un postigo establecía la comunicación entre la Atalaya y el barrio en que,, según se cuenta, tuvo su palacio el obispo Cebeyra.
Reaparecía la endeble defensa de la villa frente a donde está hoy la última casa de la calle Amando Pérez Martínez (antes de la Paz), sobre la Cova da Vella, nombre que llevaba la puerta que allí había, nombrada también "da Pena". Algo más abajo, en Porcillán, estaba la "puerta de Santo Domingo", así denominada porque por aquel lugar había pasado (la tradición lo decía) este santo varón cuando vino a embarcarse al puerto de Ribadeo para emprender la cruzada que contra los albigenses dictó el papa Inocencio III.
La puerta de Santo Domingo era baja y estrecha, y por encima de ella había un camino que tenía acceso por una escalerilla abierta en la muralla. Fue derribada en 1799. En este sitio tenía la muralla un baluarte con troneras y pasamuros, completándose esta defensa, cuando se temía un ataque de corsarios, con cestones y trincheras.
Frente a Guimarán había otra puerta; fue tapiada a principios del siglo XVII. Desde aquí seguía la muralla paralelamente a los límites de la parroquia de Ribadeo, por lo que hoy se llama Trasdacerca, que es donde existe, en bastante buen estado. La muralla subía por lo que actualmente se conoce por "Costanilla del Padre Sarmiento", abriendo una puerta, la del Agua, sobre la calle que hasta hace poco fue llamada de "las Angustias" y que antes se dijo "dos Ferreiros"(hoy Viejo Pancho y Antonio Otero) y antes todavía de Ares-Ares. Del lado de la Fuente-Nueva, , en sitio que no es fácil precisar, había (al menos en los siglos XVI y XVII) un baluarte, al que se le daba el nombre de celada.
Desde la puerta del Agua (demolida en 1837), seguía la muralla por la actual plazoleta "de Álvarez Miranda", y sobre la rúa Grande o Mayor se abría la puerta principal, llamada "puerta de la Villa", al lado de la cual se celebraron hasta el siglo XIX, en que fue derribada, los mercados de lienzos, estopas, frutas y legumbres. En esta puerta, donde estaba pintado el escudo de la villa, se fijaban los bandos y demás papeles que podían interesar al vecindario. Sobre ella había una torre con las campanas y el reloj público; aquellas y éste fueron trasladados en 1830 y tantos, a la torre llamada "del reloj". Derribada la puerta, el conde de Ribadeo reclamó los materiales, que no le fueron concedidos.
La muralla, desde la puerta principal "corría lienzo a las torres de la fortaleza", y paralela a este lienzo iba la "rúa do Castelo", que nacía en la Grande y desembocaba en la plaza Mayor. Esta parte de la cerca, que tenía almenaje y parapetos, sufrió los más encarnizados asaltos... de los vecinos que desde comienzos del siglo XVIII se dedicaron a arrancar piedras para aprovecharlas en las casas que por allí se iban construyendo. Siguió cayendo poco a poco y en el siglo XIX se decretó el derribo general salvándose, para muestra, los dos pedazos de que queda hecha mención. Es todo lo que resta del castillo e fortaleza donado por Don Juan II al famoso Villandrando.
EXTRAIDO DE ESTA FUENTE: http://centros.edu.xunta.es/iesgamallofierros/webantiga/casco_antigo_de_ribad.htm
 
   
 

Publicado por a333 @ 6:14  | historia ribadeo media
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